Ir al contenido principal

De noches y madrugadas

Te me escapas de las notas del saxo.
Sales de el, pero intento atraparte en la partitura.
Logro que seas esa corchea que figura en mis dedos
tocando, una y otra vez, el ritmo de un jam de jazz

Resuenas en los hielos del whisky
y, mientras te bebo, siento que me embriagas
todo el cuerpo.
Pasas por el mismo vaso, durante muchos desvelos,
hasta ser mi licor preferido en esas noches bohemias.

Te enciendes y, poco a poco,
figuras en mi cigarrillo: haciéndote humo,
volando lejos, entrando y saliendo constantemente
de mi pecho. Me dejas sin aire pero
así me gustas más.

Te fumas mis noches. Las enciendes con simples pero
encantadoras miradas. Impregnas tu tabaco
en mis ropas, mis manos y mi boca. En las noches,
viajas conmigo en mi sabana, haciendo de mi cama,
nuestra mejor aventura.

En las mañanas, nos levantamos
escupiendo mariposas, cantando a Spinetta.
Combinando tu vuelo perdido con mis
alas torcidas. Escribiéndonos poemas con labial
en el vidrio del baño: empañando los cristales.

Pues somos ambiciosos, y nos desayunamos
el mundo, que no nos llena lo suficiente.
Ponemos gasolina en  nuestros pies
para navegarnos el uno al otro.
Y, al final, nos damos cuenta que
esta historia no es ni tuya ni mía.
Es nuestra. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Pausa y despedida

Mujer, es curioso dibujarte con la tinta de mis dedos cuando me sentía artista con solo ver tu boca. Buscar los colores precisos para trazar las curvas que delinean el borde te tus labios. Imaginarme buscando los caminos que hay en tu silueta para perderme. Derrapar en tus caderas y viajar a las estrellas con solo tus besos. Es curioso besarte en ese mar de tu espalda, y ahogarme en tu piel cuando se eriza. Sentir tu mirada que dispara dardos de pasión, los cuales, a veces son viciosos. Es curioso tenerte en frente de mi, sentirte, amarte pero verte esfumándote en humo de nicotina. Te me subes para el cielo donde están las ánimas, que solo vuelven cuando el tiempo y el amor las reviven. Más misterioso es perderte, con ganas de no encontrarte por un tiempo, para poder buscar tu paradero cuando encuentre el mío primero. Esto es olvidarnos para conocernos, y así, algún día volver a escribir los malabares que hacemos con nuestro amor. Que ojalá algún día te...

Debes

Debes ser libre besando tus cicatrices, vivir sin un manto de soledad tejido a tú medida. Debes saber que luna dedicar a cada musa y que tinta mecerá la cuna de tu poesía. Debes saber que las respuestas se esconden en la risa y que el llanto es la mejor pregunta. Tener claro que la mirada es un abismo de manías y, a la vez, un color de seducción, complicidad conjunta. Debes soñar y debes cumplir. Vivir y morir varias veces. Solo en la muerte encuentras la vida. Nunca al revés. Voz seria, palabras atrevidas, a veces timidez pero dispuesto a las ridiculeces. No olvidar que un gesto es una palabra, una sonrisa es un verso, y mil universos pueden estar inmersos en una sola sonrisa. O una sonrisa pueden ser mil palabras. Debes recordar que somos homicidas de lo temporal, que somos dráculas de la ironía y dichosos de la desdicha, que las lágrimas siempre son lecciones, pero nunca olvidar que la cabeza da las elecciones. Debes pensar que siempre vas de lo oscuro a lo...

El juego

Te me haces letras, sin querer pues soy la tinta que te escribe, en mi propia piel. Escapas dentro de mi cabeza para que yo te persiga y te encuentre: nuestro juego secreto. Te pintas en mi café, sonriendo humeante a través de ese aroma, mágico e indivisible. Buscas que te endulce, te trague de una sola bocanada de aire y te lleve a lo mas recóndito de mis labios. Juegas en mi boca, buscando el tesoro en ese mapa. Mis besos son la tormenta que mas te gusta saborear, pues ahí me pescas hasta en la brisa. Remas con tus manos, buscando las aguas de mi cuello avivándome mas hacia ti. Me atrapas en tus sabanas, la cual es el empaque de la luna, para ti. ¿seré carnada? ¿cazador? Mas bien la copa de vino con la cual nos embriagamos. A mis manos solo le importa lo que tu cuerpo me diga. Nos miramos para descubrir el amor en las pupilas. Nos tocamos para encender nuestra fiebre. Pues entre tu y yo, todo va arder en nuestra piel.  Ardemos, amor, ardem...