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Taciturno

Es de madrugada y se acabó el vino.
Los tragos ahora escriben en mi nombre
pues la noche es mi cama y la luna es mi amante
y las sábanas son un lienzo para que mis palabras estorben.

No escribo con máscaras ni con maquillaje.
Mi labial es un whisky con hielo.
Empaco kilos de poesía pa' emprender mi viaje
y un buen licor para sentir que mi talento es ajeno.

Mis letras no se versan ni se cantan.
Son para que los solitarios en las noches las griten.
Mis musas son un par de ojeras que me acompañan en el alba
y son también testigos cuando en mi cama otros libros se desvisten.

Mi piel es de cuero, mi cara es una portada,
mi corazón es el capítulo principal.
Tus ojos son el nudo de las páginas de mi garganta
y tus besos escriben el episodio final.

Me lees en voz alta, pero tu alma es muda.
Sabes que si te veo tu piel es un cristal.
Observas que mis ojos ven tus palabras desnudas
y me narras porque no sabes como amar.

No hay dedicatorias pues mi sombra va a mi lado
para evitar que mis letras sean un puñal.
Mis versos escupen fuego de un pasado
que me convierte en un poeta.
Y a las almas revolucionarias
en las noches, incertidumbre voy a inspirar.

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