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Debes

Debes ser libre besando tus cicatrices,
vivir sin un manto de soledad tejido a tú medida.
Debes saber que luna dedicar a cada musa
y que tinta mecerá la cuna de tu poesía.

Debes saber que las respuestas se esconden en la risa
y que el llanto es la mejor pregunta.
Tener claro que la mirada es un abismo de manías
y, a la vez, un color de seducción, complicidad conjunta.

Debes soñar y debes cumplir. Vivir y morir varias veces.
Solo en la muerte encuentras la vida. Nunca al revés.
Voz seria, palabras atrevidas, a veces timidez
pero dispuesto a las ridiculeces.

No olvidar que un gesto es una palabra,
una sonrisa es un verso, y mil universos
pueden estar inmersos en una sola sonrisa.
O una sonrisa pueden ser mil palabras.

Debes recordar que somos homicidas de lo temporal,
que somos dráculas de la ironía y dichosos de la desdicha,
que las lágrimas siempre son lecciones, pero nunca olvidar
que la cabeza da las elecciones.

Debes pensar que siempre vas de lo oscuro a lo puro,
que a veces las mentiras se esconden en un ‘te lo juro’.
Siempre saber que seguir el corazón y después la razón
es la receta de amor para el futuro.

Debes hacer de tus errores algo único para
estar orgulloso de cada pecado cometido.
Debes drogarte de ti y de lo que eres.
Hacer de tu poesía la adicción del mundo.

Conquistar cada piel, cada boca, cada espalda.
Debes ser atrevido con los labios y recitar,
de vez en cuando, pecados capitales.
Eres el pecado original, es tu punto de partida

Debes caer y desangrarte. Debes llorar,
debes sufrir y debes maldecir la vida.
Y así la vida te da su poesía para quitarte
peso. Para redefinirte entre líneas de prosas,
buscándote en los bares y sus canciones.

Debes ser bolero, salsa, rap o blues.
Debes ser rockstar, bohemio, o tirano
pero lo que más importante para saber:
De ti depende no hacer insoportable
la levedad de tu ser. Debes simplemente ser.

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